Alemania ocupa el último lugar entre los 25 países de la UE de los que hay datos disponibles sobre contadores inteligentes: solo el 5,9 % de sus puntos de medición cuenta con un contador eléctrico inteligente, según cifras recopiladas por el proveedor de energía 1Komma5. La media de la UE es del 65,6 %. Rumanía, Grecia y Bulgaria no se incluyeron porque no había datos disponibles.
Dinamarca y Suecia han alcanzado una cobertura del 100 %, mientras que Estonia e Italia llegan al 99,9 %. Cerca de una docena de países tienen tasas de instalación próximas a la cobertura total. La tasa de Alemania también es inferior a las de Hungría, con un 9,5 %, y la República Checa, con un 8 %.
Los contadores inteligentes pueden facilitar tarifas eléctricas flexibles y permitir desconectar selectivamente a los consumidores para aliviar la presión sobre la red. Son especialmente útiles para hogares o empresas con grandes cargas que se puedan desplazar en el tiempo, como las bombas de calor y los coches eléctricos. En Alemania, su instalación es obligatoria para los hogares que consumen más de 6.000 kilovatios-hora al año o que disponen de dispositivos de consumo eléctrico controlables.
Se esperaba que los operadores de contadores instalaran contadores inteligentes en el 20 % de los puntos de medición que cumplían los requisitos antes de finales de 2025. Sin embargo, 434 de los 800 operadores incluidos en las cifras no alcanzaron ese umbral, y más de 40 zonas de red no habían instalado ni un solo contador. La Agencia Federal de Redes de Alemania tiene previsto imponer multas a los operadores que no hayan cumplido sus obligaciones.
El despliegue ha resultado especialmente difícil para los operadores más pequeños. Las 19 empresas más grandes, cada una con más de 500.000 puntos de medición, alcanzaron una tasa de instalación cercana al 30 %. En cambio, casi 600 operadores con menos de 30.000 puntos de medición registraron una media ligeramente superior al 19 %.
El informe también señala los estrictos requisitos de seguridad de Alemania como uno de los factores que explican los lentos avances. Los contadores inteligentes debían transportarse precintados para evitar manipulaciones, y los dispositivos tienen que poder controlar activamente el consumo eléctrico de los usuarios, un requisito técnico innecesario en muchos casos. Desde el verano, los hogares también pueden elegir una versión más sencilla, denominada «contador inteligente básico», que solo registra el consumo.
El informe señala que la baja tasa de instalación refleja los retos más amplios que plantea la digitalización de la red eléctrica. Muchos operadores de redes de distribución desconocen con qué intensidad se utilizan sus líneas y transformadores en momentos y lugares concretos. Esa falta de visibilidad es uno de los factores que retrasa las conexiones de aerogeneradores, instalaciones solares, baterías y estaciones de carga.
Fuentes: t3n.