Amazon presentó el jueves una visión compleja de su salud financiera tras la publicación de su informe de ganancias trimestral. Si bien el gigante del comercio electrónico destacó una expansión significativa en su división de la nube, emitió una perspectiva de ventas conservadora para el cuarto trimestre, que incluye el período crítico de compras navideñas. Esta previsión cautelosa llega después de que los resultados del tercer trimestre fiscal de la empresa quedaran por debajo de las expectativas de los analistas de Wall Street.

La corporación con sede en Seattle reportó un fuerte desempeño de su unidad de computación en la nube AWS, con ventas que aumentaron un 39,3% durante el trimestre terminado el 30 de septiembre. Esta tasa de crecimiento superó el aumento del 37% observado en el trimestre anterior y marcó la expansión más rápida para la división en casi cinco años. A pesar de este indicador positivo, las acciones de Amazon cayeron más del 6% en la negociación posterior al cierre, ya que los inversores permanecieron enfocados en el desempeño de su negocio principal.

Financieramente, Amazon registró una utilidad neta de 20.690 millones de dólares, o 1,89 dólares por acción, para el período de tres meses. Esto representa una ligera disminución respecto a los 21.190 millones de dólares, o 1,95 dólares por acción, reportados en el mismo período del año pasado. Las ventas totales aumentaron a 201.940 millones de dólares en comparación con los 180.170 millones de dólares del año anterior. Sin embargo, estas cifras no cumplieron las proyecciones de los analistas, que anticipaban ganancias de 1,97 dólares por acción sobre ventas de 202.200 millones de dólares según FactSet.

De cara al futuro, Amazon proyectó ventas netas para el cuarto trimestre en un rango entre 240.000 millones y 247.000 millones de dólares. Esta previsión implica un aumento del 12% al 16% en comparación con el año anterior, aunque se sitúa ligeramente por debajo de la expectativa de los analistas de 244.160 millones de dólares. Para prepararse para la demanda inminente, la compañía anunció a principios de este mes que contrataría a 300.000 trabajadores temporales en Estados Unidos, un aumento respecto a los 250.000 contratados el año pasado.

La atención de los inversores también se centra intensamente en si las inversiones sustanciales de Amazon en inteligencia artificial están comenzando a generar retornos. El director ejecutivo Andy Jassy reveló en julio que el gasto de capital para el año fiscal, dirigido principalmente hacia la IA, robots, semiconductores y satélites, se espera que alcance los 220.000 millones de dólares. Esta cifra representa un aumento respecto al plan de 200.000 millones de dólares anunciado en febrero y es significativamente superior a los 128.000 millones de dólares gastados el año pasado. Jassy atribuyó el aumento en parte al mayor costo de los chips de memoria y señaló que incluso a este nivel, la capacidad podría no satisfacer toda la demanda de los clientes.

La reacción del mercado ocurrió contra un telón de fondo de preocupaciones más amplias dentro de la industria de la IA tras el reciente informe de ganancias de Alphabet. La empresa matriz de Google y YouTube reportó un crecimiento veraniego más débil del esperado y redujo su flujo de caja libre después de gastar más de 51.000 millones de dólares en propiedades y equipos. En consecuencia, el valor bursátil de Alphabet cayó en medio billón de dólares, reflejando ansiedades más amplias respecto al alto gasto de capital requerido para construir centros de datos y adquirir chips de IA.

Fuentes: The Guardian Technology.