Los ciberataques contra los sistemas de refrigeración de supermercados han afectado a cientos de tiendas en Francia y han interrumpido el funcionamiento de equipos en comercios de varios otros países europeos, lo que ha suscitado preocupación por los controles conectados a internet que se utilizan para supervisar y mantener a distancia las unidades de refrigeración.

En Francia, los atacantes tomaron el control de los sistemas de refrigeración durante la noche del 11 al 12 de octubre. La fuente informa que la temperatura de algunos refrigeradores y congeladores alcanzó los 50 °C, lo que dañó alimentos y provocó incendios en algunas tiendas. Los minoristas afirmaron que se vieron afectados al menos 350 supermercados. TIME informó que Intermarché y Netto sumaron 180 tiendas, Coopérative U al menos 100 y Carrefour 80. El director ejecutivo de Intermarché, Thierry Cotillard, dijo a BFM-TV que las pérdidas en toda Francia ascendieron a decenas de millones de euros en un solo día. La fiscalía de París abrió una investigación y el primer ministro Sébastien Lecornu pidió a la agencia nacional de ciberseguridad de Francia que examinara el incidente.

El 2 de noviembre, minoristas de Suecia, Bélgica, Luxemburgo y Estonia informaron de nuevos problemas de refrigeración que parecían estar relacionados con ciberataques. Cadenas como Ahold Delhaize, Colruyt, ICA y Coop informaron de equipos afectados. Carrefour Bélgica dijo que 15 de sus más de 700 tiendas se habían visto afectadas, mientras que Coop Suecia cifró el total en siete. También hubo informes de incidentes en tiendas de Irlanda, Países Bajos y Finlandia; informes posteriores mencionaron Alemania, Portugal, Rumanía e Italia.

Según BFM-TV, los atacantes obligaron a los sistemas de refrigeración a iniciar repetidamente ciclos de descongelación. Le Monde informó que los periodos de descongelación de algunas unidades se prolongaron de una a ocho horas, lo que retrasó las alarmas. En Bélgica, el responsable de la empresa instaladora de equipos de refrigeración Sabcobel dijo que los evaporadores de las unidades se habían puesto en modo de descongelación.

La agencia de ciberseguridad francesa, ANSSI, dijo que el ataque en ese país afectó a los sistemas de gestión de refrigeración Danfoss AK-SC y AK-SM. Danfoss afirmó que las unidades afectadas funcionaban con firmware obsoleto. Un estudio de seguridad publicado por Claroty en agosto había identificado fallas en un controlador Danfoss que podían permitir a un intruso eludir el inicio de sesión, según TIME. Danfoss actualizó el firmware del sistema, pero Reuters informó que también hubo unidades Danfoss implicadas en los incidentes de noviembre.

Los sistemas están conectados para permitir su supervisión y mantenimiento a distancia, a menudo mediante paneles centrales accesibles por internet. ANSSI ha recomendado restringir el acceso remoto a direcciones IP de confianza. Patrick Lamplmair, director de tecnología de la empresa de ciberseguridad Tributech, dijo a Gizmodo que miles de esos controladores seguían siendo accesibles en línea después del ataque en Francia. Explicó que bastaban unos pocos comandos para vaciar las existencias de una tienda, sin robar datos ni exigir un rescate.

Los informes disponibles no aportan pruebas de que se utilizara inteligencia artificial en estos ataques. El Centro para la Ciberseguridad de Bélgica dijo que no sabía quién era responsable y que quizá nunca se identificara a los atacantes. Su portavoz, Katrien Eggers, dijo a Reuters que le preocupaba que la IA pudiera facilitar la explotación de vulnerabilidades en los sistemas. El Centro Nacional de Ciberseguridad del Reino Unido prevé que, para 2028, se utilizará malware con IA en un ataque de ransomware contra la infraestructura crítica del país. Su director, Richard Horne, mencionó los sistemas de calefacción y refrigeración entre los procesos físicos de los que depende la sociedad y dijo que los incidentes en Francia mostraban con qué facilidad podían ser explotados.

La exposición podría extenderse más allá de los supermercados. La división de investigación de Forescout encontró 12.976 servicios de refrigeración accesibles desde internet en 6.017 direcciones IP públicas de 99 países. La empresa advirtió que riesgos similares podrían afectar a los equipos de refrigeración de hospitales e instalaciones agrícolas, así como al almacenamiento de productos farmacéuticos, las plantas de procesamiento de alimentos y los almacenes.

Fuentes: Xataka.