Llevar un perro de viaje en auto puede ser práctico, pero las mascotas pueden dejar pelo, saliva y suciedad en los asientos y las alfombras. La humedad también puede empeorar los olores, mientras que los residuos atrapados en las ranuras y en zonas difíciles de alcanzar pueden permanecer después de pasar la aspiradora rápidamente.

Empieza por retirar los tapetes y limpiarlos por separado, siguiendo las instrucciones del fabricante. Aspira la alfombra, la cajuela, los asientos y los espacios entre ellos para recoger el pelo y otros residuos sólidos.

Para las superficies de tela, utiliza un limpiador compatible con el material y pruébalo primero en una zona poco visible. Evita empapar la tapicería: la espuma del interior de los asientos puede retener humedad, favorecer la aparición de moho y hacer que los olores duren más. Mantén el auto ventilado hasta que el interior esté completamente seco.

Si un perro orina o vomita en el auto, retira la mayor cantidad posible de suciedad antes de que se seque. Luego, utiliza un limpiador enzimático formulado para este tipo de manchas, disponible en tiendas de artículos para mascotas. El artículo desaconseja los productos con aromas intensos, como el amoníaco y el vinagre.

Si el olor persiste, quizá sea necesario recurrir a una limpieza profesional con equipos de extracción y secado. Si el olor se nota sobre todo cuando el aire acondicionado está encendido, también puede ser conveniente revisar el sistema de climatización.

Fuentes: Canaltech.