Un comedero fabricado en Francia llamado Yomy está diseñado para permitir que los gatos tengan acceso tanto a alimento húmedo como a pienso sin depender de horarios fijos de comida. Su enfoque se basa en la idea de que los gatos prefieren muchas comidas pequeñas en lugar de unas pocas raciones grandes.

El dispositivo utiliza un sensor de proximidad para detectar que se acerca un animal, una cámara para confirmar su presencia y reconocimiento facial felino para identificar a cada gato. Puede configurarse para un máximo de tres gatos y sirve una porción según los ajustes de cada animal. Cuando el gato termina de comer, el cajón se cierra y permanece cerrado hasta la siguiente aproximación, con una pausa opcional disponible si es necesario.

Yomy almacena el alimento húmedo en una bolsa patentada y hermética de 350 gramos que no requiere refrigeración. La bolsa está diseñada para vaciarse por completo y sirve el alimento a temperatura ambiente. Un sensor de pesaje integrado registra cuánto come realmente el gato, mientras que la aplicación complementaria muestra la ingesta de calorías y la cantidad consumida.

Durante la configuración, los dueños introducen información como la raza, la edad, el peso y el nivel de actividad del gato. A continuación, la aplicación sugiere un objetivo diario de calorías, que puede ajustarse junto con el equilibrio entre alimento húmedo y pienso. El sistema puede configurarse para una dieta totalmente húmeda o totalmente seca, y los ajustes pueden modificarse en cualquier momento.

El dueño que realizó la prueba inicialmente tuvo dificultades para encontrar una forma práctica de servir alimento húmedo durante la noche. Un comedero refrigerado anterior solo permitía tres comidas durante un periodo máximo de tres días y requería una limpieza frecuente. Después de descubrir moho dentro de ese dispositivo, dejó de utilizarlo y optó por Yomy.

Su gata, Emoon, se adaptó rápidamente. Según el relato, entendió durante el primer día la relación entre el sonido de dispensación del comedero y su comida, y al tercer día ya no mostraba una vacilación significativa. Después de aproximadamente un mes, supuestamente comía dentro de su objetivo diario de calorías y ya no exigía comida, aunque el comedero sí presentó algunos problemas menores ocasionales, incluidos errores de pesaje que podían afectar la dispensación.

El dispositivo mide 49 centímetros de altura, 33 centímetros de longitud y 22 centímetros de anchura, y pesa 8,8 kilogramos. Su acabado beige pretende integrarse en distintos interiores, aunque su tamaño significa que ocupa una cantidad de espacio considerable.

Yomy también vende recetas de alimento húmedo que incluyen ternera, pollo y zanahorias; pato, pavo y remolacha; pollo y calabaza; y bacalao, pavo y espinacas. Pueden solicitarse paquetes de muestra para gatos cuyas preferencias no estén claras.

Actualmente, el comedero está disponible mediante reserva previa por 299 €, frente a un precio estándar de 349 €. La entrega de la siguiente tanda está prevista para diciembre. Las bolsas de 350 gramos de la empresa se venden en paquetes de cuatro por 22 €, o 5,50 € por bolsa. Con base en una ingesta diaria de aproximadamente 120 gramos, la gata probada utilizaría unas 10 bolsas al mes, con un coste aproximado de 55 €. Yomy planea ofrecer suscripciones con un descuento del 15 %, lo que reduciría esa estimación mensual a aproximadamente 45 €.

Ese coste es superior al de la alternativa citada en la prueba, consistente en sobres de Purina One comprados a través de Maxi Zoo. Sin embargo, el dueño considera que el gasto adicional merece la pena porque la gata puede comer cuando tiene hambre sin comer en exceso, el alimento permanece sellado, se reduce el desperdicio y la aplicación proporciona datos dietéticos detallados que podrían ser útiles al consultar a un veterinario.

Fuentes: Numerama.