El último iPad mini de Apple ofrece una amplia serie de mejoras, entre ellas una pantalla OLED de 8,5 pulgadas, un nuevo chip A20 Pro y un diseño más delgado y ligero. La tableta parte de los 699 dólares para el modelo con 128 GB de almacenamiento, 100 dólares más que el precio del modelo anterior tras las subidas de verano de Apple y 200 dólares más que su precio de lanzamiento de hace dos años.
La pantalla es uno de los cambios más importantes. Alcanza un brillo máximo de 1.200 nits para contenido HDR, frente a los 500 nits de brillo SDR del modelo anterior, y puede atenuarse hasta 1 nit. La tecnología OLED también ofrece negros más profundos y una relación de contraste declarada de 2.000.000:1. La pantalla sigue limitada a una frecuencia de actualización de 60 Hz, en lugar de los 120 Hz de la pantalla ProMotion del iPad Pro.
Apple ha aumentado ligeramente el tamaño de la pantalla y, al mismo tiempo, ha reducido el grosor del dispositivo de 6,3 mm a 5,4 mm. El modelo Wi-Fi pesa 0,56 libras, frente a las 0,65 libras anteriores. El diseño de aluminio ahora está disponible en acabados medianoche y luz estelar.
En los modelos de mayor capacidad se puede elegir un cristal con textura nanotexturizada para reducir los reflejos en condiciones de mucha luz. Esta opción requiere al menos 256 GB de almacenamiento, por lo que el precio asciende a 899 dólares, o a 1.049 dólares con conectividad 5G.
El A20 Pro sustituye al A17 Pro del iPad mini anterior. En las pruebas descritas en el análisis, la tableta pudo ejecutar juegos exigentes como Control y No Man’s Sky, además de editar fotos en Lightroom. Las configuraciones del chip varían según el almacenamiento: las versiones de 128 GB y 256 GB tienen una CPU de cinco núcleos y una GPU de siete núcleos, mientras que el modelo de 512 GB cuenta con una CPU de seis núcleos y un Neural Engine más potente.
Entre los demás cambios se incluyen altavoces rediseñados bajo la pantalla, una cámara frontal Center Stage de 12 megapíxeles colocada en posición horizontal y una clasificación IP67 de resistencia al polvo y al agua. La tableta utiliza Touch ID en lugar de Face ID. También incorpora carga rápida: Apple afirma que, con un adaptador de corriente adecuado, puede alcanzar aproximadamente el 50 % en 30 minutos. En la prueba del análisis, la carga del 29 % al 74 % tardó media hora.
Durante los cinco días de uso de la persona que realizó el análisis, la autonomía osciló entre unas cinco o seis horas con cargas de trabajo intensivas y cerca de las 10 horas que Apple promete con un uso más ligero. El análisis señala que todavía no se había completado una prueba de batería completa.
La actualización hace que el iPad mini sea más capaz y mejora su pantalla y portabilidad, pero el precio más alto supone una contrapartida importante. A la persona que realizó el análisis le parecieron valiosas las mejoras, aunque se preguntó si el coste adicional convertirá la tableta compacta en un producto demasiado de nicho para muchos compradores.
Fuentes: Engadget.