El ministro de Transportes de España, Óscar Puente, afirma que el Gobierno estudiará medidas adicionales de seguridad pasiva para los trenes tras la colisión en Urda, Toledo. Cualquier decisión dependerá de un estudio técnico realizado por expertos, dijo a los periodistas.
El accidente, ocurrido el 28 de octubre y en el que murieron al menos 69 personas, ha reavivado las preguntas sobre la seguridad de los pasajeros, entre ellas si los trenes deberían tener cinturones de seguridad y compartimentos cerrados para el equipaje. Puente dijo que el Gobierno preguntaría a los expertos si se debería exigir a los operadores que proporcionen zonas de almacenamiento cerradas para evitar que los bolsos salgan despedidos por los vagones durante una frenada brusca o una colisión.
Actualmente, las maletas grandes se guardan en portaequipajes abiertos en los extremos de los vagones, mientras que las bolsas más pequeñas pueden colocarse en los estantes superiores. Puente dijo que el objetivo de los compartimentos cerrados sería evitar que el equipaje se convierta en un peligro en caso de impacto.
No abordó si se debería exigir la instalación de cinturones de seguridad en los trenes. El artículo señala que los pasajeros de tren experimentan fuerzas distintas en un accidente que los ocupantes de un automóvil, y que algunos estudios han cuestionado los beneficios de los cinturones en los trenes. En su lugar, los asientos y las mesas ferroviarios están diseñados para absorber el impacto de los pasajeros. El artículo también afirma que los estudios no han encontrado una ventaja clara de los cinturones de seguridad de dos o tres puntos, y cita como posibles inconvenientes las lesiones, una menor capacidad de los asientos para absorber impactos y una extracción más difícil de los pasajeros.
Fuentes: Xataka.
