Alrededor de 800 personas viven en la Colonia Experimental de Villaverde, en Madrid, un conjunto de 408 pisos construidos en 1957 como alojamiento temporal. Los residentes sufren humedades en las zonas comunes, grietas en los edificios, techos bajos y calles sin pavimentar, mientras que, según el reportaje de la fuente, todavía no han comenzado los planes de demolición y remodelación del conjunto.

El arquitecto José Luis López, asesor de los residentes, lo describe como el peor barrio de Madrid. Señala los accesos situados por debajo del nivel de la calle, los tejados de amianto y las tuberías de plomo. La ciudad ha clasificado las viviendas como infraviviendas.

Los 28 bloques fueron construidos por la Obra Sindical del Hogar para alojar a personas que llegaban a Madrid desde Andalucía, Extremadura y La Mancha. Los edificios estaban concebidos como algo temporal y algunos pisos tienen apenas 28 metros cuadrados. Al principio, muchos residentes pagaron con vistas a adquirir la propiedad; ahora, la mayoría de las viviendas son privadas, mientras que la Agencia de Vivienda Social de la Comunidad conserva alrededor del 10%.

Los residentes llevan reclamando mejoras desde la década de 1980. En 2014, su asociación vecinal pidió la demolición y la construcción de nuevas viviendas en lugar de la rehabilitación. La ciudad aprobó un plan inicial de remodelación en 2016, seguido de un protocolo en 2017 que incluía ayudas de al menos 30.000 euros por vivienda. En 2020 se aprobó un proceso de reparcelación, pero las obras no llegaron a comenzar.

En septiembre de 2024, la ciudad definió un plan integral de renovación para demoler y reconstruir los 28 bloques, cuyo coste cubrirían en un 88% el Ayuntamiento, el Gobierno regional y el Ministerio de Vivienda. La primera fase afecta a 36 viviendas de tres edificios situados en las calles Monterde y Escandón.

El 19 de octubre de 2026, el Gobierno regional autorizó un acuerdo para esa fase inicial. El proyecto está valorado en casi 5 millones de euros y sustituiría los 36 pisos por viviendas con calificación energética A. Se prevé que los residentes reciban alojamiento temporal en la zona y regresen a sus viviendas una vez terminadas las obras. La Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo (EMVS) debe recibir 455.232 euros para ejecutar las obras, cofinanciadas a través del Plan Estatal de Acceso a la Vivienda 2022-25.

A los residentes se les han ofrecido 833 euros para el alojamiento temporal, una cantidad que consideran insuficiente. Juan Durán, de 71 años, y Manuela Quintana, de 69, afirman que les preocupa el coste de la mudanza y dónde vivirán durante las obras. Ya habían contraído deudas para comprar y reformar su vivienda, y esperan volver al barrio.

El reportaje de la fuente también destaca la preocupación por las humedades, las tuberías de plomo y el amianto. Los residentes dicen que quieren que las autoridades, entre ellas el rey Felipe VI, la presidenta regional Isabel Díaz Ayuso y el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, visiten el conjunto residencial y vean las condiciones del interior de las viviendas.

Fuentes: Xataka.