El sistema de justicia estadounidense ha acusado a cinco sospechosos en una investigación conocida como Operación Cazafantasmas. Según la información disponible, el caso se refiere presuntamente a identidades robadas y estudiantes ficticios que supuestamente fueron utilizados para obtener asistencia académica con ayuda de inteligencia artificial.
La investigación no se limita a los cinco acusados. Según se informa, 26 oficinas de campo del FBI están examinando casos adicionales, lo que sugiere que las autoridades están investigando otras acusaciones relacionadas con el mismo tipo de actividad presunta.
El informe disponible no proporciona más detalles sobre las identidades de los acusados, los servicios específicos que supuestamente obtuvieron ni los cargos presentados en cada caso.
Fuentes: Golem.de.