Los discos duros y las unidades de estado sólido se han visto afectados por la escasez de chips y otros componentes, lo que ha hecho subir los precios. Aunque los aumentos han sido menos pronunciados en el caso del almacenamiento que en el de otros componentes de PC, no se espera que el mercado vuelva rápidamente a precios más bajos.
Las previsiones apuntan a los primeros indicios de alivio en 2027, con solo ligeras bajadas de precios. Los analistas del sector citados en la fuente esperan que los precios tiendan a la baja, pero afirman que quizá no se vuelva a los mínimos previos a la COVID-19. Además, es posible que a los compradores les cueste notar estas reducciones moderadas.
Los HDD y los SSD afrontan presiones distintas. Los discos duros mecánicos siguen siendo útiles para almacenar fotos, vídeos y documentos, y su fabricación consolidada y durabilidad pueden convertirlos en una opción más económica para quienes necesitan mucho espacio de almacenamiento. Los SSD, que utilizan memoria flash, se están viendo más afectados por la escasez, tanto en los modelos NVMe como en los SATA.
Para quienes estén pensando en comprar un PC nuevo o ampliar el almacenamiento, la fuente sugiere que podría valer la pena esperar hasta finales de 2027 o más. No se esperan bajadas de precios más apreciables hasta alrededor de 2029 o 2030.
Fuentes: Engadget.