El CD Tenerife anunció el 3 de noviembre que el delantero Jesús de Miguel Alameda había muerto a las 8 a. m. El club pidió privacidad para su familia y dijo que lamentaba la pérdida del jugador, nacido en Madrid en 1996 y que había jugado en clubes como el CD Castellón y Unionistas de Salamanca. Competía en la Segunda División española con el Tenerife.

De Miguel se lesionó el día anterior durante el partido del Tenerife contra el FC Andorra en el estadio Heliodoro Rodríguez López. El encuentro se detuvo con un marcador de 2-2 tras el incidente. Según el relato recuperado, el portero del Andorra, Jesús Owono, salió a disputar el balón y golpeó a De Miguel con la pierna levantada. El delantero sufrió una parada cardiorrespiratoria y fue reanimado sobre el terreno de juego antes de ser trasladado al hospital.

En un primer momento, el Tenerife informó de que De Miguel estaba en cuidados intensivos y estable, aunque en estado grave. Más tarde, el club comunicó que su estado neurológico había empeorado, antes de anunciar su muerte. Según se informó, el árbitro describió la entrada de Owono como una acción con fuerza excesiva y le mostró tarjeta roja directa.

El incidente ha suscitado preguntas sobre si Owono podría afrontar consecuencias más allá de las disciplinarias en el fútbol. El relato recalca que el vídeo por sí solo no permite determinar la responsabilidad legal: los investigadores tendrían que evaluar la jugada, los hallazgos médicos y forenses, y la autopsia. También señala que el reglamento disciplinario de fútbol aplicable contempla suspensiones de cuatro a 12 partidos por juego violento que cause lesiones, y que la sanción deberá decidirla el comité correspondiente.

Por separado, el Código Penal español contempla penas por causar la muerte por imprudencia grave, mientras que la responsabilidad dependería de si las acciones del portero excedieron los riesgos normalmente aceptados en el fútbol. El abogado penalista Alfredo Arrién dijo que la fiscalía podría examinar el caso como un posible homicidio imprudente, aunque señaló que todavía deben esclarecerse hechos clave. El relato también plantea la posibilidad de demandas civiles, pero no informa de que se haya presentado ninguna acción legal.

Fuentes: Xataka.