Un agarre para el teléfono con forma de barra de mantequilla bastó para hacer cambiar de opinión a una persona que escribe sobre tecnología respecto a los accesorios llamativos para smartphones. El diseño de PopSocket, combinado con una funda de rayas vistosas, la inspiró a pedir su propio agarre original, después de años de preferir la tecnología minimalista.

La persona que escribe solía prescindir de la funda del teléfono, pues le parecían voluminosas y propensas a acumular pelusa. Ese enfoque funcionaba bien con el compacto iPhone 13 Mini, pero los teléfonos más grandes eran más difíciles de sujetar con firmeza. Tras usar el Pixel 10 Pro Fold de Google, probó un agarre magnético para tener más comodidad. Un PopSocket con forma de perrito caliente resultó una alternativa entretenida a los discretos soportes de anillo que había considerado inicialmente.

El acople magnético es parte de su atractivo: el agarre se puede quitar cuando no se necesita. La persona que escribe también destaca el trabajo de Bailey Hikawa, quien crea agarres y fundas poco convencionales para teléfonos en Los Ángeles desde 2018. Sus diseños se nutren de las opiniones de la comunidad de personas con discapacidad y buscan adaptarse a distintas formas de sujetar un teléfono. Entre sus productos hay agarres coloridos y hechos a mano, con elementos como fideos de espagueti o camarones diminutos incrustados en material transparente.

PopSocket también vende diseños originales, como un alfiletero con forma de tomate y opciones de sus colecciones «Food Truck» y «Sugar Rush». El fundador, David Barnett, dijo a The Verge que cada vez más consumidores eligen accesorios con color, textura y personalidad, y añadió que quizá la gente quiera que los artículos esenciales de uso cotidiano parezcan menos corrientes.

La persona que escribe sugiere que la oferta de teléfonos, con colores mayoritariamente sobrios, podría ayudar a explicar el atractivo de los accesorios más vivos. Sea cual sea el motivo, ahora está decididamente encariñada con su propio PopSocket disparatado, y lo echa de menos desde que lo dejó en la oficina.

Fuentes: The Verge.