El Gobierno alemán considera que el próximo año y medio determinará si el país puede seguir siendo competitivo en la carrera mundial de la inteligencia artificial. A pesar de contar con una sólida posición de partida, especialmente en investigación, Alemania corre el riesgo de quedarse aún más atrás de los principales centros de IA de Estados Unidos y China, según un informe elaborado por un grupo de trabajo sobre IA designado por el Gobierno.
El informe advierte de que la oportunidad para reducir esta brecha se está cerrando. Identifica los próximos 12 a 18 meses como un periodo crucial para tomar el rumbo adecuado. Politico informó primero sobre el documento; la Agencia de Prensa Alemana también obtuvo una copia. Estaba previsto que el informe se presentara en la Cumbre Digital del Gobierno alemán en Berlín.
El grupo de trabajo establece varios objetivos para 2030. Al menos el 80 % de las grandes empresas y el 55 % de las pequeñas y medianas empresas deberían utilizar IA. Se pretende triplicar el número de empresas emergentes de IA, mientras que más del 10 % de la producción económica debería generarse sobre la base de la inteligencia artificial. El Gobierno también quiere que, para ese año, el 90 % de las autoridades federales utilicen al menos una aplicación de IA para tareas esenciales.
Las propuestas también piden reforzar las alternativas a los grandes modelos de IA. Para apoyar este esfuerzo, Alemania planea ampliar la cooperación con países como Francia y Canadá.
El grupo de trabajo sobre IA, dirigido por el Ministerio Federal de Asuntos Digitales, fue creado durante el verano por el Consejo de Seguridad Nacional del Gobierno federal. Su informe fija el objetivo de convertir a Alemania en una “nación de la IA” para 2030, un término que también figura en el acuerdo de coalición entre la CDU/CSU y el SPD.
El documento sostiene que el talento, el capital, la investigación, la capacidad informática y la iniciativa empresarial deben reunirse para que la innovación pueda contribuir de forma rápida y responsable al crecimiento económico, la prosperidad, la seguridad, el progreso social, la participación y la resiliencia democrática. Advierte de que los países que no logren construir a tiempo bases tecnológicas, talento, infraestructuras y aplicaciones dependerán de decisiones tomadas en otros lugares.
Fuentes: t3n.