Cuando Estonia cambió al horario de invierno la noche del 24 al 25 de octubre de 2026, Rasmus Moorats descubrió que su Renault Latitude de 2014 no ofrecía una manera evidente de atrasar el reloj. Antes había rechazado la oferta del antiguo propietario de comprar la tarjeta SD con mapas del sistema de navegación, pues dudaba de que no se pudiera cambiar la hora sin ella. Tras revisar los ajustes, comprobó que esa afirmación era cierta.
El sistema de navegación TomTom Carminat Live del automóvil, lanzado en 2011, dependía de los datos almacenados en la tarjeta SD para cargar la configuración de menú adecuada. Moorats recurrió a la ingeniería inversa para investigarlo y encontró el sistema de archivos raíz del sistema en archivos de actualización disponibles en línea. El dispositivo ejecutaba un sistema operativo desarrollado por el fabricante y basado en Linux 2.6.28.10.
Su análisis mostró que los ajustes necesarios solo podían cargarse desde una tarjeta original. El sistema utilizaba gestión de derechos digitales, que Moorats sospechaba que estaba destinada a proteger los datos de los mapas contra la piratería. En lugar de pagar unos 60 € por una tarjeta de reemplazo, intentó sortear la restricción.
Como no pudo hackear el antiguo sistema Linux de la forma que esperaba, Moorats empleó una técnica que, según dijo, suele usarse en exploits del kernel. Provocó un fallo del sistema y ejecutó un script instalado en su propia tarjeta SD, lo que le permitió adelantar el reloj una hora.
El método no puso de manifiesto una vulnerabilidad de seguridad que pudiera explotarse de forma generalizada: requería acceso físico al vehículo e insertar una tarjeta SD. Sin embargo, el incidente pone de relieve posibles debilidades de seguridad en el software automovilístico antiguo.
Fuentes: t3n.
