Un nuevo informe anual sobre cohesión social de la Fundación Scanlon revela un panorama complejo de la sociedad australiana caracterizado por un malestar y una desconfianza cada vez más profundos, incluso mientras el apoyo a la inmigración sigue siendo robusto. El estudio, que encuestó a más de 10.000 australianos, encontró que, si bien el índice principal de cohesión social de Scanlon se ha mantenido estable en 78 sobre 100 desde 2023, los indicadores subyacentes muestran una tensión creciente. El Dr. James O'Donnell de la Universidad Nacional Australiana, autor principal del informe, señaló que, si bien las personas están bajo una presión económica significativa y culpan a la inmigración, aún no hay evidencia de que este sentimiento sea permanente.

La dificultad económica ha surgido como el principal impulsor de la ansiedad pública, con las presiones del costo de vida citadas por el 36% de los encuestados como su problema principal. Esta preocupación supera con creces otros temas importantes; la asequibilidad de la vivienda fue la segunda con un 11%, seguida por problemas económicos generales con un 10% y la inmigración con un 9%. En marcado contraste, el cambio climático fue identificado como un problema principal por solo el 4% de las personas. Sin embargo, cuando se les preguntó sobre "problemas mayores" en general, el 77% expresó preocupación por una posible recesión económica global. Además, la inteligencia artificial se ha convertido en una preocupación significativa para el 69% de los australianos, clasificándose por encima de las preocupaciones sobre el cambio climático (55%) o un conflicto militar que involucre a Australia (51%).

El estrés financiero es tangible y generalizado, con el informe detallando que el 20% de los adultos no están satisfechos con su situación financiera. Las dificultades específicas incluyen al 13% que en ocasiones ha estado sin comida, el 16% que vendió posesiones por efectivo, y aproximadamente uno de cada cinco que luchó para pagar medicamentos, atención médica o calefacción y refrigeración para sus hogares. Este dolor económico está impactando visiblemente los niveles de felicidad, particularmente entre los Millennials y la Generación X. Desde 2014, la proporción de Millennials felices ha disminuido del 84% al 75%, mientras que la infelicidad en este grupo aumentó del 16% al 25%. Casi un tercio de todos los encuestados ahora espera que sus vidas empeoren en los próximos cuatro años, y el 48% es pesimista sobre el futuro de Australia.

A pesar de estos desafíos, el apoyo público al multiculturalismo sigue siendo alto. Aproximadamente el 87% de los australianos cree que los inmigrantes tienen la misma probabilidad de ser buenos ciudadanos que aquellos nacidos en Australia, mientras que el 76% está de acuerdo en que el multiculturalismo ha beneficiado a la nación. Sin embargo, el informe destaca un aumento en las actitudes negativas hacia grupos específicos. El sentimiento negativo hacia los inmigrantes indios aumentó del 25% en 2024 al 33% en 2026. Además, nuevos datos muestran una creciente negatividad hacia los inmigrantes de Israel (36%), Palestina (39%) e Irán (41%). El prejuicio contra las personas judías aumentó al 18%, mientras que las actitudes negativas hacia las personas musulmanas subieron al 43%. Por el contrario, la negatividad hacia los cristianos disminuyó del 19% al 13%.

La angustia económica también está remodelando el panorama político. El informe sugiere que la dificultad financiera está erosionando el apoyo a los partidos Laborista y de Coalición, con votantes afectados volviéndose cada vez más hacia One Nation o los Verdes. Entre aquellos que votaron por el Partido Laborista o la Coalición en las elecciones federales de 2025, se estima que el 47% de quienes experimentan dificultades financieras ahora prefieren un partido diferente, en comparación con solo el 36% de quienes no reportan dificultades. Este cambio va acompañado de una caída pronunciada en la confianza institucional entre los votantes bajo estrés financiero. La polarización política es evidente en estos hallazgos: solo el 9% de los votantes de One Nation confían en que el gobierno federal haga lo correcto, en comparación con el 54% de los votantes laboristas. De manera similar, mientras el 81% de los votantes laboristas cree que las elecciones son justas, solo un tercio de los votantes de One Nation comparte esta visión.

Fuentes: The Guardian Technology.