Los turbocompresores se han generalizado en los coches modernos. Un mecánico citado por Motorpasión estima que el 98 % de los vehículos utiliza uno, aunque la cifra exacta puede variar. Su popularidad está relacionada con los esfuerzos de los fabricantes por reducir el tamaño y las emisiones de los motores, manteniendo al mismo tiempo una potencia competitiva. Los motores turboalimentados también ofrecen la contundente respuesta a bajas revoluciones que muchos conductores han llegado a esperar.

El sistema utiliza los gases de escape para impulsar una turbina, mientras una segunda turbina comprime el aire y lo devuelve a los cilindros. Esto aumenta la energía producida durante la combustión, pero ambas turbinas funcionan a velocidades y temperaturas extremadamente elevadas. El aceite del motor ayuda a lubricar el turbo y a reducir el calor, por lo que mantener unos niveles de aceite correctos y realizar revisiones periódicas es importante.

Un vídeo en el que aparecía el mecánico sugería revisar el turbo cada 10.000 kilómetros. Ese intervalo puede ser prudente, pero no constituye un requisito universal. La recomendación más práctica es seguir el programa de mantenimiento indicado en el libro de servicio del coche. Los conductores que utilizan habitualmente sus vehículos en condiciones deportivas pueden beneficiarse de acortar esos intervalos, ya que el turbo está sometido a un mayor esfuerzo.

Las averías del turbocompresor pueden ser costosas, y las reparaciones pueden superar los 1.000 euros dependiendo del sistema. También existen hábitos sencillos que pueden ayudar a reducir el estrés después de trayectos exigentes. Tras un viaje largo o una conducción prolongada a alta velocidad, es aconsejable dejar el motor al ralentí durante unos minutos antes de apagarlo.

Apagar el motor inmediatamente después de un uso intenso puede dejar el turbo muy caliente y, al mismo tiempo, detener el flujo de aceite que ayuda a controlar su temperatura. Con el tiempo, esto puede deteriorar el lubricante y contribuir a daños en las turbinas.

Fuentes: Xataka.