El remake de The Legend of Zelda: Ocarina of Time para Switch 2 reconstruye desde cero el juego de 1998, pero mantiene en gran medida intactos sus puzles principales y su progresión. Tras casi 20 horas de juego, un analista de Olhar Digital concluyó que sus principales cambios mejoran la presentación y facilitan la lectura de detalles importantes sin revelar las soluciones a los jugadores.
El remake ofrece entornos densos y un rendimiento estable tanto en modo portátil como en el modo televisor. El analista señaló que los detalles visuales siguen siendo claros en las escenas más oscuras, mientras que el diseño de sonido del juego contribuye a la atmósfera. Por ejemplo, el interior de Lord Jabu-Jabu está representado de forma que parece húmedo y orgánico, acompañado de un sonido acorde. El equipo de desarrollo ha descrito su enfoque visual como un intento de crear un mundo convincente sin renunciar al carácter inusual y teatral del original.
Ese rendimiento tiene una contrapartida práctica. Durante una sesión de aproximadamente una hora en la base, el analista observó que la carga de la batería de la consola aumentó unos 10 puntos porcentuales, mientras el dispositivo se calentaba. La capacidad de batería especificada para Switch 2 es de 5.220 mAh, con una autonomía estimada de entre dos y 6,5 horas, según el juego. En modo portátil, el analista también consideró que la pantalla era cómoda para leer los diálogos, pero señaló que jugar durante periodos prolongados podría requerir cargarla mientras se juega.
La mayoría de los puzles conserva la lógica del original, aunque algunas zonas se han ampliado y se han ajustado ciertos diseños. El juego sigue esperando que los jugadores experimenten y razonen para superar los obstáculos, en vez de depender de indicaciones automáticas. Los cambios buscan más claridad que simplificación: por ejemplo, el primer jefe, Gohma, ahora protege visiblemente su punto débil mientras es invulnerable, lo que ofrece a los jugadores una señal más clara sin cambiar el enfoque del combate.
El Templo del Agua también ha recibido ajustes de usabilidad. Cambiar de objeto es más sencillo, y algunas paredes se han abierto lo suficiente como para mostrar las habitaciones contiguas y ayudar a los jugadores a comprender la distribución. El analista descubrió que las guías del juego de 1998 siguen siendo útiles para gran parte del remake, pero advirtió que estos cambios pueden generar diferencias, sobre todo en ese templo.
El sonido forma parte tanto de la presentación como de la jugabilidad. La banda sonora orquestal se intensifica cuando se acerca el peligro, mientras que una secuencia de túneles utiliza cambios en la música para orientar a los jugadores hacia la ruta correcta. El remake también hace que Navi interrumpa menos durante los combates, aunque sigue disponible cuando los jugadores piden ayuda. Según el equipo de desarrollo, el juego cuenta con más de 150 pistas de fondo grabadas con una orquesta completa, y conserva arreglos más sencillos cuando corresponde para mantener el carácter de la música original.
Los jugadores también pueden cantar o tararear las melodías aprendidas en vez de introducirlas mediante botones. El micrófono de Switch 2 reconoce la melodía, aunque el analista comprobó que la distancia importa: el reconocimiento funcionó bien a unos 1,5 metros o menos, y fue menos fiable desde más lejos. La función permite cierta variación en el tono y no era infalible, pero podría ser una opción más sencilla para los jugadores a quienes les cuesta introducir las secuencias con un mando.
Fuera del juego, la función Threads of Time ayuda a los jugadores a seguir sus objetivos, mientras que Zelda Notes, la aplicación de Nintendo Switch, incluye mapas, objetivos de progreso, estadísticas, funciones fotográficas y un simulador de ocarina. El analista señaló que los mapas pueden revelar zonas inexploradas y tesoros, por lo que la aplicación ofrece ayuda opcional a quienes quieran orientación adicional.
Las opciones de accesibilidad incluyen controles de cámara y movimiento, ajustes para la cantidad de información en pantalla, controles de la ocarina, opciones de audio y subtítulos. El análisis indica que el juego no permite ajustar el tamaño ni el color de los subtítulos, y tampoco cuenta con una opción para la aracnofobia.
Las entrevistas a los desarrolladores publicadas por Nintendo el 2 y el 3 de noviembre describen el proyecto como una reconstrucción completa, no como una versión adaptada con mejoras. El equipo afirma que reconstruyó los sistemas y los datos del juego, comparando repetidamente los resultados con el original para conservar la sensación de sus controles. Está previsto que el remake llegue a Switch 2 el 5 de noviembre de 2026.
Fuentes: Olhar Digital.