Ucrania ha activado oficialmente su primer satélite independiente, OBRIA NANO, marcando un paso crítico hacia la reducción de la dependencia de la constelación Starlink de Elon Musk. El anuncio fue realizado el 27 de octubre de 2026 por los desarrolladores del proyecto, la firma ucraniana HIMERA y el fabricante danés GomSpace, solo tres días después de que los servicios de Starlink fueran completamente restaurados tras una controvertida restricción de diez días.

El satélite fue lanzado el 1 de octubre a bordo de la misión Transporter-18 de SpaceX, que también transportó chips de inteligencia artificial de Google y cargas útiles para docenas de otros clientes. OBRIA NANO está diseñado para probar tecnologías que guiarán la futura construcción de una constelación controlada por Ucrania. A diferencia de Starlink, que ofrece cobertura global, esta nueva red tiene como objetivo específico servir al teatro de operaciones regional en Ucrania.

La urgencia de este proyecto surge de la inestabilidad reciente en el apoyo de Starlink a Kiev. El 14 de octubre, el ejército ucraniano descubrió que Starshield, la división militar de Starlink utilizada para la guía y apuntado de drones, había sido limitada sin previo aviso. Para el 19 de octubre, el presidente Volodymyr Zelensky informó de que los terminales estaban limitados a velocidades entre 130 y 161 km/h en varios sectores, una restricción que impidió que los interceptores ucranianos alcanzaran a los drones de aviones rusos que viajaban a varias cientos de kilómetros por hora.

Elon Musk atribuyó inicialmente estos límites de velocidad a decisiones tomadas por el ejército estadounidense y el presidente de los Estados Unidos. Sin embargo, después de que Washington devolviera la responsabilidad a Musk, este acusó a Kiev el 24 de octubre de violar los términos de servicio de Starlink al utilizar la red para ataques ofensivos con drones dentro del territorio ruso, una afirmación que Ucrania negó. Musk había declarado anteriormente que si Starlink fuera cortado, la línea frontal ucraniana colapsaría inmediatamente.

Los servicios se restauraron a niveles normales el 24 de octubre, con conexiones estables que superaban los 400 km/h, pero el incidente sirvió como una advertencia clara de los riesgos asociados con depender de proveedores de comunicaciones extranjeros. Misha Rudominski, director ejecutivo de HIMERA, enfatizó que el proyecto va más allá del simple lanzamiento de un satélite; su objetivo principal es reducir la dependencia de Ucrania de proveedores externos.

Aunque OBRIA NANO ya está operativo, muchos detalles significativos sobre la futura constelación permanecen sin revelar. Ni HIMERA ni GomSpace han revelado características específicas, capacidad, fuentes de financiación o el número total de satélites planeados para la red. Para contextualizar, Starlink opera actualmente aproximadamente 10.000 satélites. Las empresas han declarado su intención de fabricar tanto los satélites como los terminales terrestres dentro de Ucrania, aunque no han especificado quién se encargará de los futuros lanzamientos.

El ejército ucraniano continúa dependiendo de Starlink y Starshield para comunicaciones civiles y operaciones de drones en el campo de batalla mientras se desarrolla esta alternativa soberana. Además, Ucrania enfrenta vulnerabilidades en sus capacidades de reconocimiento satelital, destacadas cuando un satélite militar ruso fue detectado cerca del satélite radar comercial ICEYE-X36 utilizado por Kiev a principios de octubre. Mientras el país avanza con OBRIA NANO, también explora la posible integración con redes europeas como IRIS² e iniciativas de grandes operadores como Deutsche Telekom, Orange, Telefónica y Vodafone para conectar teléfonos inteligentes directamente con satélites.

Fuentes: Numerama.