California planea aceptar 1.420 millones de dólares en subvenciones para banda ancha de la administración Trump, pero cuestiona una condición federal que exige al estado dejar de aplicar ciertas leyes de telecomunicaciones. La restricción abarca las normas de neutralidad de la red y las regulaciones de tarifas para los proveedores de internet que reciben subvenciones del programa de Equidad, Acceso y Despliegue de Banda Ancha (BEAD), dotado con 42.000 millones de dólares.
La Administración Nacional de Telecomunicaciones e Información (NTIA) estableció la condición el año pasado. Las autoridades de California sostienen que el estado puede aceptar los fondos sin renunciar a su autoridad para hacer cumplir sus leyes, y afirman que la exigencia federal podría vulnerar los derechos constitucionales del estado.
En una carta dirigida a la administradora de la NTIA, Arielle Roth, el presidente de la Comisión de Servicios Públicos de California, John Reynolds, afirmó que la comisión no estaría sujeta a condiciones que considere inconstitucionales o no autorizadas por la ley. También dijo que la comisión no puede impedir que otras agencias estatales hagan cumplir la legislación de California, lo que deja abierta la posibilidad de que el fiscal general emprenda acciones contra los proveedores de internet.
California se ha reservado el derecho de impugnar la condición. La disputa podría dar lugar a batallas legales en las que participarían el estado, el gobierno federal y los proveedores que soliciten subvenciones. El estado también podría retrasar o cancelar sus planes de distribuir subvenciones para banda ancha, según cómo avance el proceso.
Fuentes: Ars Technica.