Los mapaches se han extendido por Alemania y algunas personas están probando una nueva forma de aprovechar los animales que ya se cazan: servirlos como alimento. Pero las cifras indican que los platos de mapache no bastan por sí solos para controlar la población.
La población de mapaches del país se remonta a dos parejas liberadas en los bosques cerca del lago Edersee en 1934 y a 25 animales que escaparon de una granja peletera en Brandeburgo 11 años después. Según la información proporcionada, sus descendientes suman ahora casi dos millones.
En 2025, Steffen Haaßengier, chef del restaurante Zum Lindeneck, en Weimar, incorporó permanentemente el mapache al menú. Una hamburguesa cuesta 17,50 €, mientras que una pata servida con Klöße cuesta entre 25 y 30 €. Un cazador suministra hasta 20 animales al mes, ya despellejados y acompañados de un certificado que acredita que se les ha hecho la prueba de triquina.
El 18 de abril de 2026, el restaurante organizó lo que se describió como probablemente el primer curso de Alemania dedicado exclusivamente a la carne de mapache. Recibió alrededor de 70 solicitudes para 20 plazas.
Sin embargo, la demanda de esta carne es pequeña en comparación con la magnitud de la caza. La Asociación Alemana de Caza registró 284.220 mapaches abatidos o atrapados durante el año cinegético comprendido entre abril de 2024 y marzo de 2025, una cifra récord. La población no disminuyó, lo que sugiere que se está reponiendo al menos con la misma rapidez con que se retiran animales.
La cantidad de carne disponible también es limitada. Michael Reiß, carnicero de Sajonia-Anhalt, calcula que cada animal rinde entre 1,5 y 2,5 kilogramos. Estima que los costes fijos, incluidos el análisis de triquina, las tasas de inspección y el pago al cazador, superan los 25 € por animal, por lo que la carne cuesta aproximadamente entre 10 y 17 € por kilogramo.
Aunque pudiera aprovecharse toda la carne disponible, el total sería de unas 570 toneladas. Haaßengier, que en su vida privada es vegetariano, presenta servir mapache como una forma de aprovechar animales que ya se cazan para gestionar su número, no como una solución en sí misma. La idea más amplia es concienciar sobre las especies invasoras aprovechándolas como alimento.
Fuentes: Xataka.