Un proyecto de ingeniería estadounidense exploró por primera vez, en 2006, la idea de identificar y abatir mosquitos con láseres. Casi dos décadas después, Photon Matrix Lab, con sede en China, intenta convertir ese concepto en un producto doméstico mediante un dispositivo compacto asistido por inteligencia artificial y diseñado para rastrear y neutralizar a los insectos.

El proyecto original, llamado Photonic Fence, fue desarrollado por ingenieros que trabajaban con Intellectual Ventures, fundada por Nathan Myhrvold, exdirector de tecnología de Microsoft. El físico Lowell Wood ayudó a diseñar un sistema capaz de detectar insectos, distinguirlos de otros animales y apuntarles automáticamente. Para 2009 ya se habían construido prototipos funcionales, y Myhrvold presentó la tecnología en una conferencia TED en 2010. Nunca se produjo en masa para los consumidores.

El Laser Mosquito Air Defense System de Photon Matrix Lab tiene aproximadamente el tamaño de un ladrillo. La empresa ofrece una versión para interiores con un láser infrarrojo invisible por 988 dólares y un modelo para exteriores con un láser azul visible por 1.088 dólares. Ambos utilizan lidar, cámaras e inteligencia artificial para detectar objetos voladores pequeños y apuntarles.

Según se informa, el dispositivo emite alrededor de 100.000 pulsos de láser de baja potencia por segundo para vigilar un área bidimensional frente a él. Cuando detecta un objeto volador pequeño, calcula su trayectoria y dispara un láser más potente durante alrededor de una centésima de segundo, con el objetivo de quemar las alas del mosquito e impedir que vuele. En una demostración presenciada por The New York Times, varios insectos fueron derribados, aunque parecían permanecer intactos y no podían volver a despegar.

La seguridad es un desafío central. Photon Matrix utiliza un láser de clase 4, la categoría más peligrosa, que puede causar lesiones oculares graves tras una exposición extremadamente breve. La empresa afirma que su dispositivo incluye cámaras con inteligencia artificial para reconocer a personas y mascotas, medidas de protección para superficies reflectantes y sensores adicionales para detectar movimiento en la oscuridad. Además, los usuarios deben completar un cuestionario de seguridad de 15 preguntas antes de registrar una huella dactilar para activar la máquina. La empresa está solicitando autorizaciones en China, Europa y Estados Unidos, pero no se ha demostrado públicamente que el producto sea seguro en todas las condiciones domésticas.

La empresa afirma que su campaña de Indiegogo recaudó más de 2,8 millones de dólares, frente a una meta de 20.000 dólares, y que ha recibido más de 5.000 pedidos, en su mayoría de Europa y Norteamérica. Ha anunciado una capacidad de producción inicial de entre 3.000 y 5.000 unidades al mes. Sin embargo, los pedidos y la recaudación de fondos no significan que esos dispositivos ya se hayan entregado: después de prever inicialmente que el desarrollo llevaría tres meses, el fundador Wang Chuan dijo que tardó tres años. La empresa tenía previsto iniciar la producción en masa en julio de 2026, más tarde revisó sus expectativas y todavía realizaba pruebas previas a la producción a finales de septiembre, pese a haber anunciado las primeras entregas para octubre.

El sistema chino no es el origen del concepto del láser contra mosquitos. Su objetivo es integrar la tecnología en un producto compacto para uso doméstico, pero aún deben demostrarse su fiabilidad, seguridad, entrega comercial y rendimiento más allá de las demostraciones controladas.

Fuentes: Xataka.