Las empresas privadas están ampliando su papel en el espacio, y Schmidt Sciences está desarrollando Lazuli, un telescopio espacial destinado a estudiar exoplanetas que han sido difíciles de examinar en profundidad. La empresa espera lanzar el telescopio en 2028 o 2029, aunque todavía no se ha fijado una fecha definitiva.
Lazuli tendrá un espejo primario de 3 metros, más grande que el de Hubble, y observará desde la luz visible hasta el infrarrojo cercano en 23 colores. Su espectrógrafo ayudará a los investigadores a determinar la composición de los objetos celestes mediante el análisis de la luz que emiten o reflejan.
El principal instrumento del telescopio es el Coronógrafo Extrasolar, diseñado para bloquear el resplandor de estrellas distantes y permitir el estudio de la luz mucho más tenue que reflejan los planetas que las orbitan. Esta capacidad podría ayudar a Lazuli a investigar gigantes gaseosos fríos, que son más difíciles de detectar que los Júpiteres calientes porque orbitan más lejos de sus estrellas.
Un estudio de investigadores de la Universidad de Michigan y la Universidad de Arizona identifica 27 exoplanetas gigantes como posibles objetivos para Lazuli. El estudio aún no ha sido revisado por pares, y los planetas son candidatos, no objetivos confirmados.
También se espera que Lazuli trabaje junto con otros proyectos de Schmidt Sciences: los conjuntos ópticos terrestres Argus y LFAST, y el radiotelescopio Deep Synoptic Array. Está previsto que los instrumentos compartan software y datos, de modo que las observaciones de uno puedan orientar el trabajo de seguimiento con otro. El estudio también señala que instalaciones públicas, incluido el Telescopio Espacial Nancy Grace Roman y el Very Large Telescope, podrían observar algunos de los mismos candidatos y compartir datos con proyectos privados.
Fuentes: Xataka.