Un estudio realizado por investigadores de la Universidad Tongji, en China, sugiere que el entrenamiento de fuerza no siempre tiene que hacerse en una sola sesión larga. En un experimento de ocho semanas, tres tandas breves de sentadillas produjeron mejoras similares a las observadas con un entrenamiento continuo, mientras que, en general, los participantes del grupo de sesiones más cortas disfrutaron más del entrenamiento.

El estudio contó con 45 estudiantes universitarios varones de entre 18 y 25 años que ya estaban habituados al entrenamiento de fuerza. Se los asignó a un grupo de control o a uno de dos grupos de ejercicio. Los grupos de entrenamiento hicieron ejercicio tres días a la semana: un grupo completó 60 sentadillas en una sola sesión, mientras que el otro realizó tres tandas de un minuto con 20 sentadillas, distribuidas a lo largo del día. El grupo de control no hizo ejercicio.

Todas las sentadillas se realizaron en una máquina Smith bajo supervisión, con aumentos progresivos del peso. Después de ocho semanas, ambos grupos de ejercicio habían mejorado su fuerza muscular, su fuerza isométrica y su resistencia muscular relativa en comparación con el grupo de control. El grupo que entrenó en una sola sesión obtuvo ganancias ligeramente mayores, pero la diferencia entre los dos métodos de entrenamiento no fue estadísticamente significativa.

Sí hubo diferencias en cuanto al disfrute: la mayoría de los participantes que hicieron ejercicio en tandas breves dijeron disfrutar más del entrenamiento. Los resultados de los investigadores sugieren que distribuir los ejercicios de fuerza a lo largo del día podría ser una alternativa para quienes tienen dificultades para incluir entrenamientos más largos en sus horarios.

Los resultados deben interpretarse con cautela. El estudio fue pequeño e incluyó únicamente a hombres jóvenes entrenados, por lo que se necesitarían más investigaciones para determinar si los hallazgos se aplican a una población más amplia.

Fuentes: Xataka.