Crece el descontento entre los artistas y las empresas creativas del electorado de Grayndler, en la zona oeste interior de Sídney, representado por Anthony Albanese, debido a los cambios propuestos en la legislación australiana sobre derechos de autor. El Gobierno federal está considerando si se debería permitir por defecto que las empresas de IA utilicen material creado por australianos para entrenar sus modelos, obligando a los creadores a optar por excluirse.
Grayndler cuenta con más de 3.000 empresas culturales y creativas, mientras que el 10% de sus trabajadores está empleado en sectores culturales y creativos, frente al 4,2% a nivel nacional. Albanese ha representado el distrito durante tres décadas y anteriormente ha destacado su concentración de locales de música en directo, teatros y espacios para artistas.
El Partido Laborista está considerando los cambios en materia de derechos de autor como parte de un paquete más amplio que abarca la inteligencia artificial, los centros de datos, la energía y la economía. Albanese ha prometido “la mayor protección posible” para los creadores y ha dicho que sería un “robo” que no recibieran una remuneración. Sin embargo, los grupos creativos están preocupados porque las empresas de IA buscan normas de derechos de autor más laxas para entrenar sus sistemas utilizando material australiano.
Algunas empresas de IA han argumentado que negociar acuerdos individuales de licencia conforme a la legislación actual sería demasiado difícil. Anthropic ha propuesto un sistema de exclusión voluntaria según el cual el contenido podría utilizarse a menos que el titular de los derechos se opusiera. Senadores de la Coalición y la industria discográfica han advertido de que tal enfoque podría equivaler a que el Gobierno adquiriera propiedad.
Se espera que el proyecto de ley del Gobierno esté listo para finales de año, y que el Parlamento lo examine en 2027.
Pete Strong, serígrafo y concejal de los Verdes por Bayside cuya empresa tiene su sede en Grayndler, afirmó que la inteligencia artificial podría beneficiar a la humanidad, pero que se había convertido en una industria extractiva centrada en el lucro. Describió la situación actual como una “fiebre del oro” de la IA y dijo que los creadores ya tenían dificultades sin que además les quitaran su trabajo y lo utilizaran sin permiso.
La diseñadora y artista Lu Campbell-Smith, que ha utilizado IA en su propia práctica, afirmó que era inaceptable exigir a los creadores que optaran por excluirse. Se preguntó por qué la gente seguiría publicando obras en internet si estas pudieran convertirse en material de entrenamiento gratuito para los sistemas de IA.
El asunto surge mientras Albanese afronta el desafío de la candidata independiente Hannah Ferguson, cofundadora de Cheek Media, de 28 años, en las próximas elecciones federales. Grayndler ha sido durante mucho tiempo un distrito laborista abrumadoramente seguro, y Albanese lo ha ganado con los primeros votos de preferencia en las elecciones recientes. El artículo afirma que los sondeos de la última encuesta Essential de Guardian Australia sitúan su índice de desaprobación en el 56%, su nivel máximo, igualado, desde que se convirtió en primer ministro.
En espacios dirigidos por artistas de St Peters y Marrickville, los trabajadores creativos dijeron que el modelo propuesto amenazaba al ecosistema cultural en general. H Morgan-Harris, autor, comisario y director de Tortuga Studios y the aerie, afirmó que el sector podría resultar gravemente perjudicado y sostuvo que el trabajo artístico favorece la interacción humana y la conexión social.
Jason Zoidberg, cofundador de Monster Mouse Studios, afirmó que las empresas de IA ya habían utilizado el trabajo colectivo de los artistas sin consecuencias. Calificó de irrazonable la posibilidad de que el Gobierno permitiera formalmente ese uso. Al mismo tiempo, dijo que su estudio estaba observando un mayor interés por los talleres de arte tradicionales y prácticos, aunque reconoció que la tendencia seguía concentrada en la zona oeste interior.
Fuentes: The Guardian Technology.