La rápida expansión de la inteligencia artificial está aumentando la presión sobre el suministro eléctrico necesario para operar los centros de datos. Ante las largas esperas para conseguir conexiones a la red y equipos eléctricos, algunos promotores están estudiando una opción poco habitual: turbinas adaptadas de tecnología de motores de avión para generar electricidad en tierra.
La PE6000 de ProEnergy está construida en torno a un núcleo reacondicionado de motor General Electric CF6-80C2, un modelo utilizado en aeronaves como el Boeing 747. El núcleo se combina con componentes y sistemas de generación eléctrica. La turbina comprime aire, lo mezcla con combustible y utiliza los gases resultantes de la combustión para accionar un generador.
La Agencia Internacional de la Energía afirma que las colas para conectarse a la red y la escasez de equipos podrían poner en riesgo de retrasos alrededor del 20 % de los proyectos de centros de datos previstos. En las economías avanzadas, construir nuevas líneas de transmisión eléctrica puede llevar de cuatro a ocho años, mientras que las nuevas turbinas de gas también afrontan esperas de varios años para su entrega. La generación in situ ofrece a las empresas una forma de reducir su dependencia de esos plazos.
En abril de 2026, ProEnergy anunció un acuerdo para suministrar a Crusoe 13 grupos electrógenos PE6000 destinados a futuros proyectos de centros de datos a gran escala. Cada unidad tiene una potencia nominal de 50 MW, para una capacidad combinada de 650 MW, y las entregas están previstas hasta el verano de 2027. El anuncio mencionó varios proyectos como destinos, pero no asignó todas las unidades a una sola instalación.
ProEnergy indica que la potencia bruta de la PE6000 es de 50,2 MW y afirma que puede ponerse en marcha en cinco minutos. Esa cifra se refiere al arranque de la máquina, no al tiempo necesario para obtener permisos, construir e instalar una central eléctrica.
La reutilización de componentes de motores de avión no elimina las emisiones asociadas a la generación de electricidad a partir de gas natural, un combustible fósil. La AIE prevé que las energías renovables aporten cerca de la mitad del crecimiento del suministro eléctrico a los centros de datos hasta 2030, mientras que se espera que el gas natural y el carbón, en conjunto, cubran más del 40 % de la demanda adicional.
En su escenario central publicado en 2025, la AIE proyectó que el consumo mundial de electricidad de los centros de datos aumentaría de 415 TWh en 2024 a alrededor de 945 TWh en 2030, e identificó la IA como el principal motor del incremento.
Fuentes: Pplware.
