En las profundidades de los Apeninos, las montañas Jinping de China y una mina de Dakota del Sur, grandes detectores llenos de xenón líquido buscan materia oscura. Estos emplazamientos subterráneos ayudan a proteger los instrumentos de otras señales mientras los investigadores buscan indicios de partículas masivas de interacción débil, o WIMPs.

La señal esperada se produciría si una WIMP chocara con un átomo de xenón y generara un destello de luz y una carga eléctrica. Los detectores han empezado a registrar señales ocasionales, pero estas se han atribuido a neutrinos y no a la materia oscura. Producidos en enormes cantidades por las estrellas, los neutrinos son partículas subatómicas ligeras que pueden atravesar la Tierra, por lo que resulta difícil bloquearlos.

Los físicos saben desde hace mucho que los neutrinos generarían ruido de fondo. Esperaban detectar primero las WIMPs, pero el tamaño y la sensibilidad de los detectores actuales podrían hacer que las señales de neutrinos eclipsaran otros eventos. El artículo señala que el próximo experimento que utilice este método podría ser el último de su tipo.

Eso no pondría fin a la búsqueda de materia oscura. Kathryn Zurek, física teórica de partículas del Instituto de Tecnología de California, afirma que los investigadores están ampliando sus esfuerzos. No se han encontrado partículas nuevas en el Gran Colisionador de Hadrones y todavía no se ha detectado materia oscura formada por WIMPs, pero Zurek señala que quedan muchos otros candidatos posibles por investigar.

Fuentes: t3n.