Los módulos de aterrizaje Viking 1 y Viking 2 de la NASA llegaron a Marte en 1975 llevando sismómetros destinados a estudiar la actividad geológica del planeta y determinar si alguna vez pudo haber sido habitable. Viking 1 desplegó su instrumento de forma incorrecta, mientras que Viking 2 registró señales afectadas por una interferencia considerable, lo que dificultó interpretarlas de manera fiable.
El sismómetro de Viking 2 estaba montado directamente sobre el módulo de aterrizaje. El viento podía mover la nave espacial y transmitir vibraciones al instrumento, mientras que las patas del módulo eran su único contacto con el suelo y también podían introducir interferencias adicionales. Como resultado, era difícil establecer si una señal registrada procedía de la superficie marciana o del entorno circundante.
Las misiones posteriores emplearon un enfoque diferente. El módulo de aterrizaje InSight de la NASA, que llegó a Marte en 2018, utilizó un brazo robótico para colocar su sismómetro directamente sobre el suelo. Entre 2018 y 2022, InSight detectó 1.319 terremotos marcianos, lo que demostró que Marte es más activo sísmicamente de lo que se creía anteriormente.
Viking 2 captó dos registros sospechosos, realizados en los soles marcianos 53 y 80. El primero acabó siendo clasificado como una ráfaga de viento, mientras que el segundo siguió considerándose un posible evento sísmico. Un equipo de científicos chinos ha vuelto a examinar ahora ambos registros utilizando los conocimientos obtenidos de las observaciones de InSight.
Su análisis determinó que la señal del Sol 80 se parecía a terremotos registrados en California, así como a terremotos marcianos detectados por InSight. La grabación también se realizó durante las primeras horas del día marciano, cuando los vientos suelen ser más débiles, y 20 minutos después de un periodo de vientos ligeros. Según los investigadores, estas circunstancias hacen menos probable la interferencia del viento.
La señal no puede identificarse con certeza. Sigue siendo posible que se tratara del impacto de un meteorito o de otro tipo de evento, y las limitaciones del equipo de Viking 2 impiden llegar a una conclusión definitiva. No obstante, los investigadores sugieren que la grabación podría contener la señal más antigua de un terremoto en Marte captada hasta la fecha.
Fuentes: Xataka.