Los chatbots de IA, como Claude, ChatGPT y Gemini, buscan cada vez más en la web como parte de sus respuestas. Combinan los resultados de búsquedas convencionales con información de sus datos de entrenamiento y luego presentan el resultado en un formato conversacional. Esto puede facilitar algunas búsquedas, pero la capa adicional de interpretación y síntesis también puede introducir errores.
La búsqueda con IA suele ser útil para preguntas sencillas y ampliamente documentadas, como la altura del Empire State Building. También puede ayudar con consultas rápidas y solicitudes complejas que implican varias condiciones. Por ejemplo, un chatbot puede combinar información sobre restaurantes de San Francisco y resumir opciones para una familia de cinco personas con un presupuesto de 200 dólares, mientras que un motor de búsqueda convencional probablemente devolverá una lista de enlaces.
El método se vuelve menos fiable a medida que una pregunta es más inusual o específica. Si solo existen unas pocas referencias en línea, un sistema de IA puede seleccionar la equivocada. La investigación citada en la fuente indica que la IA es eficaz para extraer información cuando encuentra una fuente precisa, pero aun así puede ofrecer una respuesta segura de sí misma cuando no logra localizar material fiable o interpreta mal la consulta.
Las fuentes siguen siendo especialmente importantes para las recomendaciones. Los chatbots no han visitado personalmente los restaurantes ni han evaluado los productos; dependen de testimonios públicos publicados en internet. Cuando ninguna página coincide directamente con una solicitud, pueden relacionar términos afines y generar una respuesta que parece plausible, pero que está menos sólidamente respaldada.
La búsqueda tradicional suele ser la mejor opción cuando una consulta requiere datos exactos, como una cita, una estadística de un informe o las especificaciones de un dispositivo. También ofrece a los usuarios un mayor control sobre los sitios web que consultan. Una investigación de UC San Diego descubrió que la búsqueda con IA puede favorecer una fuente porque parece pertinente para la formulación de una consulta, y no porque sea la más autorizada, lo que potencialmente puede colocar un blog personal por delante de un sitio web profesional de atención médica.
La búsqueda convencional también tiene ventajas cuando se trata de noticias de última hora, ya que los resultados generados por IA pueden no reflejar la información más reciente, y para temas de alto riesgo relacionados con la salud, el derecho o las finanzas personales. En estos casos, evitar un error es más importante que ahorrar tiempo.
Cualquiera que utilice la IA para buscar debería comprobar las fuentes enlazadas y pedir al chatbot que aclare de dónde proceden afirmaciones concretas. Los resultados de las búsquedas tradicionales también pueden contener información falsa, pero revisar directamente los enlaces originales facilita evaluar su fiabilidad. Por tanto, la búsqueda con IA es más útil cuando la prioridad es la comodidad y la síntesis, mientras que la búsqueda clásica sigue siendo preferible cuando lo que más importa son la precisión, la transparencia y la selección de las fuentes.
Fuentes: WIRED.