El Gobierno del Reino Unido ha anunciado medidas para reducir la diferencia de coste entre cargar un coche eléctrico en casa y hacerlo en la red pública. Un nuevo grupo de trabajo del Departamento de Transporte comprobará si los conductores pueden aplicar sus tarifas energéticas domésticas en puntos públicos de recarga locales de menor potencia, que representan alrededor de un tercio de la red del país.

Los planes se basan en un informe independiente encargado por la Oficina para Vehículos de Cero Emisiones. El informe concluyó que los costes actuales de recarga dejan fuera de la transición a los vehículos eléctricos a alrededor de un tercio de los conductores. Quienes no tienen aparcamiento privado suelen depender de los cargadores públicos y pagan más por la misma electricidad, una desigualdad que el Gobierno denomina «brecha de la entrada de vehículos». El informe señala que permitir usar las tarifas domésticas en cargadores públicos es la mejor solución a largo plazo.

El Tesoro también ha asignado 100 millones de libras durante dos años, a partir de la primavera de 2027, para acercar los precios de la recarga pública a las tarifas domésticas. La ayuda pretende reducir los costes en los cargadores de corriente alterna (CA) más lentos, no en los cargadores rápidos de corriente continua (CC). Todavía no se ha especificado cómo llegará la financiación a los conductores.

Las previsiones indican que las medidas podrían ahorrar a un conductor alrededor de 150 libras al año si recorre unos 12.900 kilómetros y obtiene un promedio aproximado de 5,3 kilómetros por kWh. Las cifras más recientes de Zapmap sitúan el precio medio en los cargadores públicos de CA en 54 peniques por kWh, frente al precio de referencia máximo de 26 peniques de Ofgem y las ofertas domésticas fuera de las horas punta, que llegan a tan solo 7 peniques por kWh.

Los conductores sin aparcamiento privado ya pueden solicitar una subvención de hasta 500 libras para instalar un cargador doméstico, sujeta a ciertas condiciones. La instalación debe evitar que un cable que cruce la acera suponga un riesgo de tropiezo, y el cargador no reserva la plaza de aparcamiento contigua. El Departamento de Transporte también ha eliminado recientemente el requisito de solicitar permiso urbanístico para instalar canaletas para cables que atraviesen la acera.

Fuentes: Pplware.