Un estudio publicado en The Astrophysical Journal Letters informa que el cometa interestelar 3I/ATLAS contiene granos microscópicos de hielo de agua mezclados con polvo. Los hallazgos, basados en observaciones del Telescopio Espacial James Webb de la NASA, apuntan a una composición distinta de la que suele observarse en los cometas originarios de nuestro Sistema solar.
Identificado por primera vez en julio de 2025, 3I/ATLAS es el tercer objeto interestelar conocido que se ha observado atravesando nuestro vecindario cósmico, después de 1I/’Oumuamua y 2I/Borisov. Los investigadores utilizaron los instrumentos infrarrojos de Webb para examinar el objeto y la coma que lo rodea, la nube de gas y residuos que libera cuando la luz solar calienta el cometa.
El equipo, dirigido por Silvia Protopapa, del Southwest Research Institute, estima que el cometa podría haberse formado hace más de 10.000 millones de años, en el disco de gas y polvo que rodeaba a una estrella joven. Eso lo haría más del doble de antiguo que el Sistema Solar. Según el estudio, posteriormente fue expulsado de su sistema original por fuerzas gravitatorias y pasó miles de millones de años viajando por el espacio.
Los investigadores encontraron un patrón inusual en la luz reflejada por los gases que rodean 3I/ATLAS. El hielo de agua de los cometas del Sistema Solar suele producir tres rasgos de absorción distintos en el espectro, pero las mediciones de Webb de 3I/ATLAS mostraron solo uno. Las simulaciones informáticas indicaron que sus granos de hielo están muy mezclados con polvo, mientras que el hielo de los cometas locales suele ser más puro.
La mezcla de polvo y hielo podría conservar indicios de las condiciones en las que se formó el cometa. El estudio también señala similitudes entre 3I/ATLAS y los objetos transneptunianos, cuerpos helados que se encuentran más allá de la órbita de Neptuno. Ambos se caracterizan por la abundancia de dióxido de carbono congelado y compuestos orgánicos ricos en carbono. Investigaciones anteriores han informado que 3I/ATLAS presenta una de las concentraciones de dióxido de carbono más altas jamás registradas, algo que, según SwRI, concuerda con que se formara en las regiones frías y distantes de su sistema original.
Los investigadores también plantean la posibilidad de que 3I/ATLAS sea un fragmento de un cuerpo helado mucho más grande, destruido en una colisión. Sus granos de hielo polvorientos podrían aportar pruebas sobre cómo los materiales pequeños de los discos que rodean a las estrellas jóvenes se agrupan para formar cuerpos más grandes.
Fuentes: Olhar Digital.