El Hubble está perdiendo altitud gradualmente y la NASA está evaluando maneras de preservar el telescopio espacial o poner fin a su misión de forma segura. Se espera que el telescopio alcance una altitud crítica de 400 kilómetros alrededor de 2033 o 2034, cuando ya no sería posible estabilizar su órbita, según el informe de la fuente.
Las advertencias formuladas a principios de 2026 señalaban que el aumento de la actividad solar podría hacer que el Hubble reentrara en la atmósfera terrestre tan pronto como en 2029. Esos temores no se han materializado, pero el descenso del telescopio continúa. El Hubble fue desplegado a poco más de 600 kilómetros de altitud en 1990; actualmente, el Hubble Reentry Tracker lo sitúa a poco más de 469 kilómetros.
Las misiones de servicio anteriores de la NASA elevaron la órbita del telescopio varios kilómetros, pero esos vuelos dependían de los transbordadores espaciales, que ya no están disponibles. La agencia está examinando ahora alternativas, mediante una convocatoria actual dirigida principalmente a empresas privadas.
Una posible opción sería devolver el Hubble a una órbita de unos 600 kilómetros, lo que podría permitirle operar durante varias décadas más. Otra consistiría en una misión de servicio para elevar su órbita al menos unos kilómetros y reparar equipos. Si ninguna de las dos opciones fuera viable, una misión podría guiar el telescopio en una reentrada controlada. El Hubble no cuenta con un sistema de propulsión propio.
Entre los conceptos propuestos en los últimos años figura uno de Orbital Robotics, una empresa emergente fundada por dos antiguos ingenieros de Blue Origin. La propuesta contempla utilizar un brazo robótico controlado por inteligencia artificial, pero la empresa necesitaría socios capaces de proporcionar una nave espacial robótica. La evaluación de la NASA sigue en una fase exploratoria: la convocatoria busca identificar posibles empresas y evaluar opciones técnicas y financieras.
Fuentes: t3n.