El Xbox Nano de Microsoft adopta un enfoque distinto al de los mandos más grandes: reúne los controles habituales de Xbox en un diseño inalámbrico compacto y ligero. Lanzado en Francia el 4 de noviembre de 2026 por 49,99 €, está dirigido a quienes buscan un mando fácil de llevar, así como a jugadores más jóvenes y personas con manos pequeñas.
El Nano mide poco más de 12,7 centímetros y pesa 99 gramos. A modo de comparación, el mando inalámbrico estándar de Xbox mide más de 15 centímetros y pesa cerca de 290 gramos con las pilas. A pesar de su carcasa más pequeña, el Nano conserva 18 controles conocidos, entre ellos dos joysticks analógicos, una cruceta, botones ABXY, gatillos y controles centrales. Un botón de acción programable ocupa el lugar del botón Compartir; de manera predeterminada, permite hacer capturas de pantalla y grabar clips de vídeo, y se puede reasignar mediante la aplicación Accesorios de Xbox.
El tamaño compacto conlleva ciertos sacrificios ergonómicos. El mando tiene una forma más plana y agarres menos profundos, por lo que hay menos espacio para sujetarlo con firmeza. Esto puede ser manejable durante sesiones cortas, pero el diseño resulta menos cómodo para jugar durante periodos prolongados, sobre todo para quienes tienen las manos grandes. El Nano tampoco tiene vibración.
Los botones y gatillos funcionan como se espera, aunque son relativamente ruidosos y se sienten firmes. Los joysticks analógicos cortos ofrecen menos recorrido, mientras que la cruceta responde con claridad y proporciona una precisión adecuada. Microsoft ha optado por potenciómetros convencionales en lugar de joysticks con efecto Hall o TMR, por lo que el mando está expuesto al desgaste mecánico y a una posible desviación de los joysticks con el tiempo.
Durante las pruebas, el Nano respondió bien y no presentó un retraso de entrada apreciable. Los controles direccionales y analógicos fueron lo bastante precisos para juegos de conducción y de disparos en primera persona, entre otros. Su reducido tamaño no pareció afectar a la capacidad de respuesta.
Microsoft también presenta el mando como una opción para jugadores más jóvenes. Sus controles agrupados y sus gatillos fáciles de alcanzar pueden resultar adecuados para manos pequeñas, y su tamaño permite llevarlo cómodamente junto con un portátil, una tableta o un smartphone. Sin embargo, su diseño delgado quizá no proporcione el agarre firme que prefieren algunos niños, y la reseña señala que no parece estar hecho para soportar un trato brusco.
Una batería recargable integrada sustituye a las pilas AA de los mandos Xbox tradicionales. El Nano se carga por USB-C, aunque no se incluye un cable. El autor de la reseña no pudo agotar la batería antes de publicar el artículo, pero informó de unas 12 horas de juego sin señales de que se estuviera acabando.
El mando se conecta a las consolas Xbox Series X|S y Xbox One mediante Xbox Wireless. La compatibilidad con Bluetooth también permite usarlo con PC con Windows, smartphones, tabletas y algunos televisores inteligentes compatibles.
Con un precio de 49,99 €, el Xbox Nano se posiciona como un mando portátil y secundario, no como rival de los mandos prémium. Su poco peso, su batería recargable y la compatibilidad con varios dispositivos hacen que resulte práctico para llevarlo o tenerlo a mano para partidas multijugador locales. El agarre limitado, los botones ruidosos y la ausencia de vibración son los principales sacrificios que conviene tener en cuenta, especialmente cuando un mando Xbox Series estándar cuesta 15 € más.
Fuentes: Numerama.