Brasil planea construir un túnel sumergido bajo el canal que separa Santos y Guarujá, dos ciudades vinculadas al puerto de Santos. En 2024, el puerto movió 5,48 millones de unidades equivalentes a veinte pies (TEU), lo que lo convirtió en el mayor puerto de contenedores de América Latina, según la información proporcionada.

Actualmente, los viajeros pueden utilizar un ferry, que tarda alrededor de 18 minutos en condiciones normales, o conducir casi 40 kilómetros rodeando el canal. El trayecto por carretera dura aproximadamente una hora. Las colas del ferry pueden prolongarse durante horas porque más de 21.000 vehículos utilizan el cruce cada día, según el Ministerio de Puertos y Aeropuertos de Brasil.

El túnel propuesto tendrá 1,5 kilómetros de longitud, incluido un tramo de 870 metros bajo el canal de acceso al puerto. Contará con tres carriles de tráfico en cada sentido, un camino exclusivo para peatones y ciclistas y una galería de servicio. En el lado de Guarujá, una carretera de acceso de dos kilómetros conectará el túnel con la autopista BR-101 Río–Santos.

Las autoridades esperan que el proyecto reduzca el trayecto entre los dos municipios a un máximo de cinco minutos. Será el primer túnel sumergido de Brasil, y la concesión abarcará su construcción, operación y mantenimiento durante 30 años.

La obra fue adjudicada al grupo portugués Mota-Engil, que ganó la licitación frente a la española Acciona en septiembre del año anterior. El proyecto se está desarrollando como una asociación público-privada, con una inversión inicial de 6.800 millones de reales brasileños, equivalentes a unos 1.150 millones de euros según las cifras proporcionadas. El sitio web oficial del proyecto estima que creará 9.000 empleos.

La ruta submarina fue elegida en parte porque los barcos que llegan a Santos son cada vez más altos. Un puente podría interferir con el tráfico marítimo, mientras que una estructura elevable también podría afectar a las operaciones. Según el gobernador Geraldo Alckmin, un puente habría tenido que alcanzar los 80 metros de altura y podría haber tenido consecuencias para el proyecto del aeropuerto de Guarujá.

El método de construcción implica fabricar secciones de hormigón en un dique seco, remolcarlas mientras permanecen a flote y colocarlas en una zanja dragada en el lecho del canal. Está previsto que el túnel se sitúe aproximadamente 21 metros por debajo de la superficie, lo que permitirá que los barcos sigan utilizando la vía navegable.

El calendario oficial asigna 2026 a los trabajos de diseño y a la obtención de permisos. La construcción comenzará en 2027 con el dique seco y las operaciones de dragado, seguida de la producción de las secciones del túnel en 2028. Se espera que su instalación comience al año siguiente, y el ensamblaje continuará hasta 2030. Según la previsión más favorable, el túnel podría abrir en 2031.

Fuentes: Xataka.