Los datos del Orbitador de Gases Traza (TGO) ExoMars de la Agencia Espacial Europea han revelado un patrón inusual de cloruro de hidrógeno en la atmósfera marciana. El gas se detectó sobre unas fisuras en las laderas de Alba Mons, lo que plantea la posibilidad de que el calor bajo la superficie permita escapar a compuestos del interior del planeta.

Ya se había observado cloruro de hidrógeno en Marte, pero las lecturas recién analizadas diferían de variaciones anteriores relacionadas con el polvo atmosférico y los ciclos del agua. Los últimos picos aparecieron al comienzo del verano boreal y se concentraron sobre la misma zona. Las imágenes también mostraron fisuras estrechas, algunas de cientos de metros de longitud, junto con cambios en el color de la superficie.

Los investigadores sugieren que las grietas podrían ofrecer una vía para que los gases subterráneos lleguen a la atmósfera, posiblemente desde una cámara magmática inactiva. Los cambios estacionales podrían ayudar a explicar el patrón: las temperaturas invernales de la región pueden descender hasta unos -120 °C, una temperatura a la que el hielo podría bloquear las fisuras. En verano, la sublimación del hielo podría volver a abrir los conductos y permitir que escapen los gases.

Los hallazgos no indican que una erupción sea inminente, y no se ha observado directamente actividad volcánica reciente en Marte. La fuente subterránea propuesta sigue siendo una hipótesis que requiere más observaciones y análisis.

Si se confirmara, una fuente de calor geológico bajo Alba Mons podría hacer que las regiones subterráneas cercanas fueran de interés en la búsqueda de vida microbiana. La interacción del calor con el agua y las rocas podría crear entornos cálidos y húmedos, pero el estudio no halló organismos ni pruebas directas de actividad biológica. La investigación se publicó el miércoles en Science Advances.

Fuentes: Olhar Digital.