SR-17018, un compuesto experimental que, según usuarios de foros en línea, los ayudó a dejar de tomar opioides, ha sido sometido a un control de emergencia de la Lista I por parte de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA). La decisión restringe el acceso al fármaco y dificulta la investigación prevista, aunque sus efectos en las personas no se han determinado en ensayos clínicos.
Una investigación dirigida por Laura Bohn y sus colegas, publicada en Cell en 2017, descubrió que SR-17018 y otros compuestos aliviaban el dolor en ratones sin causar depresión respiratoria. Los investigadores también informaron que los ratones no desarrollaban una gran tolerancia a SR-17018 y que los ratones dependientes de la morfina podían usarlo para restablecer su tolerancia sin experimentar una abstinencia dolorosa. Bohn, directora de investigación en University of South Florida Health, ha estado intentando organizar estudios en seres humanos, que todavía no se han llevado a cabo.
Mientras tanto, algunas personas que consumen drogas han contado sus experiencias con el compuesto en Reddit, Discord y otros grupos en línea. Jim Bates, quien afirma que se había vuelto dependiente de MGM-15 tras años de consumo de opioides, dijo a WIRED que usó SR-17018 para reducir gradualmente el consumo del fármaco durante unas tres semanas y que no experimentó síntomas físicos de abstinencia. Otro exconsumidor de 7-OH, identificado únicamente como Michael, dijo que el compuesto alivió la ansiedad, la sudoración y la inquietud mientras dejaba de consumirlo, lo que le permitió seguir trabajando.
Estos relatos son testimonios personales, no pruebas clínicas de que SR-17018 sea eficaz o seguro para tratar la dependencia de opioides. Bates y Michael dijeron que también habían usado metadona o buprenorfina, tratamientos establecidos que preferían no tomar a largo plazo.
La medida de emergencia de la DEA, anunciada a finales de agosto, sitúa a SR-17018 en la misma categoría federal que la heroína, que la agencia define como una sustancia sin uso médico actualmente aceptado y con un alto potencial de abuso. La agencia citó la identificación del compuesto en muestras forenses de drogas y afirmó que podría ser objeto de tráfico y abuso como otros opioides sintéticos. También advirtió que restablecer la tolerancia a los opioides podría dejar a alguien más expuesto a una sobredosis si vuelve a consumirlos, un riesgo que también puede presentarse tras un período de abstinencia.
Bohn dijo que las restricciones le impiden fabricar, enviar o manipular el compuesto para realizar más estudios de seguridad. Robert Rush, abogado de Denver que representa a Bohn y solicitó detener la clasificación de emergencia, sostuvo que SR-17018 no se había vinculado con visitas a salas de urgencias ni con muertes por sobredosis. Dijo que la DEA no respondió a su solicitud.
Está previsto que la clasificación de emergencia dure dos años, con una posible prórroga de un año. Durante ese período, la DEA podría hacer permanente la clasificación, en un proceso que incluiría aportaciones del público y de la comunidad científica. Rush dijo que no existe la posibilidad de que un juez revise la decisión mientras esté vigente la orden de emergencia.
Fuentes: WIRED.