Un nuevo ferri eléctrico que opera en el archipiélago de Estocolmo está incorporando la tecnología de hidroalas al servicio cotidiano de pasajeros. El P-12 de Candela, que comenzó a operar en julio en la ruta entre Sollenkroka y Möja, acelera hasta alcanzar los 16 nudos antes de que sus hidroalas eleven el casco y lo separen del agua. Puede alcanzar una velocidad máxima de 25 nudos, o poco más de 46 km/h.

Es posible que los pasajeros sientan algo de movimiento mientras la embarcación gana velocidad, pero el viaje se vuelve más silencioso una vez que se eleva sobre el agua. El sistema electrónico de control del ferri ayuda a mantenerlo equilibrado, mientras que su motor eléctrico funciona sin el ruido ni los gases de escape asociados a un motor diésel.

Candela y otras empresas emergentes están adaptando la tecnología de hidroalas, tradicionalmente asociada a la navegación a vela, para los ferris comerciales. Su objetivo es reducir las emisiones y los costos operativos. Arash Eslamdoost, profesor de ingeniería naval de la Universidad Tecnológica de Chalmers, en Gotemburgo, afirma que los estudios indican que los hidroalas eléctricos podrían consumir entre un 70 y un 80 por ciento menos de energía que las embarcaciones convencionales.

El fundador de Candela, Gustav Hasselskog, afirma que los pasajeros notan el esfuerzo necesario durante el despegue, pero que el viaje se vuelve tranquilo una vez que la embarcación se eleva sobre el agua. El artículo señala que el P-12 cubre la ruta varias veces al día.

Fuentes: t3n.