Un trayecto de 45 minutos en un prototipo de camioneta eléctrica de Slate Auto dejó al reseñador más optimista sobre el vehículo eléctrico de 25.000 dólares que la empresa tiene previsto fabricar. La startup proporcionó la camioneta para un recorrido local desde el suroeste de Washington, D. C., hasta Rockville, Maryland.

El prototipo marcaba casi 6.000 millas en su pantalla digital. Su pantalla minimalista mostraba la velocidad del vehículo y la imagen de la cámara de reversa al seleccionar la marcha atrás. La distribución de la cabina representaba la versión de producción, pero no así los materiales: el vehículo de prueba tenía plástico negro, duro y brillante, además de restos de tiras de velcro de un camuflaje anterior.

Los controles eran sencillos. Las manijas de las puertas funcionaban mecánicamente, mientras que el asiento y la columna de dirección se ajustaban a mano y ofrecían un amplio rango de ajuste. Una llave electrónica insertada en el tablero encendía el vehículo, y una palanca montada en la columna permitía seleccionar conducción, punto muerto, estacionamiento o reversa. Los espejos también debían ajustarse manualmente.

La cabina de dos asientos ofrecía buena visibilidad, y la altura de 68 pulgadas de la camioneta hacía que el conductor se sentara más alto que en un sedán. Las ventanillas se accionaban manualmente y tres diales en el tablero controlaban la temperatura y el flujo de aire de la cabina. Para la navegación, el reseñador dijo que habría bastado con un soporte para el teléfono, aunque no fue necesario en este trayecto porque conocía bien las carreteras.

Fuentes: Ars Technica.