Mientras Europa experimenta su mayor oleada de infraestructura en décadas con más de 2.300 centros de datos alterando el paisaje del continente, una investigación de cinco meses ha descubierto pruebas inquietantes de explotación laboral. El informe detalla casos de lesiones incapacitantes, condiciones de vida miserables y brotes no reportados de enfermedades infecciosas entre trabajadores migrantes que construyen instalaciones para empresas como Google y Microsoft en Bélgica, Suecia, Noruega y los Países Bajos.
Un caso particularmente desgarrador involucra a Sandu*, un electricista probador de 34 años que trabajaba en un sitio de centro de datos de Google en Saint-Ghislain, Bélgica. En marzo, después de casi 10 horas de trabajo, fue presionado para realizar una prueba de seguridad urgente sin recuperar su traje protector debido a restricciones de tiempo y al miedo de ser despedido. A pesar de que los gerentes confirmaron que las líneas estaban desenergizadas, Sandu sufrió una electrocución catastrófica por arco eléctrico cuando cables vivos que transportaban 400 voltios y 12.000 amperios lo golpearon. Los registros hospitalarios indican que sufrió quemaduras que cubrían el 12% de su cuerpo, incluidas quemaduras de tercer grado en su hombro derecho y dedos, lo que requirió un coma inducido durante cinco días. Aunque representantes de Google y del contratista Dornan Engineering lo visitaron en el hospital, ninguna empresa ha sido declarada responsable, y una inspección laboral local cerró su investigación a finales de octubre sin encontrar ninguna irregularidad.
Se encontraron patrones similares de explotación en un sitio de expansión de un centro de datos de Microsoft cerca de Gävle, Suecia. Los trabajadores empleados por el subcontratista BenBau informaron vivir en cuartos hacinados donde 24 personas compartían una cocina y 14 hombres utilizaban un solo baño. Describieron infestaciones de plagas, ventilación rota y falta de calefacción durante inviernos bajo cero. Estas condiciones contribuyeron a un brote infeccioso; los registros médicos muestran que un trabajador rumano dio positivo por tuberculosis activa en febrero, seguido de síntomas similares en otros que vivían cerca. Los trabajadores alegan que BenBau inicialmente informó solo a unos pocos hombres sobre la infección, afirmó que las pruebas eran opcionales y movió a otro trabajador al dormitorio del hombre infectado después de que este se fuera al hospital. A pesar de estos informes, las autoridades suecas declararon que no se había reportado oficialmente ningún brote.
La investigación también destaca problemas generalizados relacionados con salarios impagos y horas excesivas. Más de 30 trabajadores proporcionaron recibos de pago que indicaban que trabajaban hasta 50 o 60 horas a la semana sin pago de horas extra ni compensación por vacaciones perdidas. Los sindicatos argumentan que la falta de familiaridad de los trabajadores extranjeros con las leyes locales facilita esta inequidad. Días antes de la publicación del informe, el sindicato Solidariska Byggare negoció un acuerdo con BenBau para los 70 trabajadores rumanos en el sitio de Gävle, asegurando el pago retroactivo y el acceso sindical.
Los incidentes de seguridad no están aislados a estos casos específicos. Un contratista general murió en un sitio de centro de datos del Reino Unido el año pasado, y otra fatalidad ocurrió en 2024 en una subestación eléctrica para un proyecto de Microsoft. También se han registrado accidentes graves en Italia, Suecia, Noruega y Bélgica. Solo en Suecia, la Autoridad de Medio Ambiente Laboral ha abierto 50 casos desde 2021 sobre las condiciones laborales en sitios de centros de datos que involucran a Microsoft y empresas irlandesas. Los incidentes recientes incluyen a un contratista que cayó a través de una trampilla del techo en el sitio de Gävle y un supervisor que requirió cirugía después de ser atropellado por una carretilla elevadora operada por un conductor no certificado que utilizaba la máquina incorrecta.
Los representantes sindicales y los parlamentarios europeos han criticado la dependencia de modelos de negocios antisindicales importados por corporaciones multinacionales. James McCabe de Unite the Union señaló la falta de acceso sindical significativo y graves delitos laborales en sitios que involucran a contratistas irlandeses. Johan Danielsson, ponente del Parlamento Europeo, advirtió que permitir que estas empresas operen sin supervisión conduce al abuso de los trabajadores detrás de cercas cerradas. En respuesta, Google declaró que su código de proveedores requiere el cumplimiento de las leyes locales y condiciones seguras, mientras que Microsoft enfatizó sus sólidos procesos de auditoría y requisitos claros para la salud, la seguridad y los derechos de negociación colectiva.
Fuentes: The Guardian Technology.